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Sintoniza con la abundancia...

La abundancia no es algo que fabricamos, sino algo que aceptamos y con lo que sintonizamos. 

Si nuestra mente cree en la escasez, esperando únicamente una pequeña porción de la abundancia que la vida ofrece, entonces eso será lo que experimentaremos en nuestras vidas. solemos recibir aquello que estamos dispuestos a aceptar, y cuando nos encerramos en nosotros mismos no es por falta de disponibilidad sino por obedecer creencias basadas en la escasez.

Al formarnos los conceptos de abundancia y prosperidad entendiéndolos como algo que merecemos, advertimos un gran cambio. En primer lugar, cambian los pensamientos sobre lo que creemos merecer. Luego modificamos nuestros pensamientos lentamente. Por fin llegamos a saber y a creer que cualquiera sea el objeto que deseemos, ya se encuentra aquí, y que nuestra propia convicción es la que provocará su manifestación. No me cansaré de repetir una y otra vez que lo que hacemos es expandir aquello en lo que situamos nuestras miras.
Pero ¿cómo puede usted sintonizar con la abundancia que constituye todo el universo ? 

La respuesta se obtiene alterando su percepción de lo que se haya a su alcance y también en una nueva circulación de aquello que fluye por su vida. Le sugiero que comience examinando esta tres preguntas: 

1) ¿Cuánto cree usted valer? Usted es a un tiempo, parte de la humanidad y un ser humano individual. 
Usted al igual que cualquier otra persona, tiene un valor completo y total que es perfecto.

2) ¿Qué cree usted merecer? Si se imagina que no se merece demasiado, ese será su premio.

3) ¿Qué cree que se haya a su disposición?  Si le obsesiona lo que tiene o deja de tener, o lo que nunca conseguirá, entonces eso será lo que logrará.

Creer en la escasez genera la escasez y la convierte en rectora de nuestras vidas. El mismo principio se aplica cuando se trata de la abundancia. 

Wayne W. Dyer

El Sonido de la Gratitud.

Las olas del océano emiten un sonido especial, un sonido cuya sensación nos resulta familiar. Forma parte del sonido de la abundancia. Cuando expresas gratitud, entras en contacto con este sonido. La gratitud se puede expresar con palabras como “gracias, me encanta”, y a veces con sonidos como “ hmmm…., es maravilloso”. 

Di tus palabras de gratitud en silencio y resuena  con las sensaciones y con el sonido. Escucha este sonido de la gratitud durante 5 minutos, 5  veces al día, y a partir de ahí observa lo que sucede en tu vida. Haz que el sonido de la gratitud te acompañe. Hmmm. Puedes hacerlo mientras caminas, conduces, o incluso en silencio cuando estás en medio de una reunión.

Agradece todo tal cual es y como fue. Busca los dones que te ofreció la experiencia vivida. Recuerda que en el fondo todos los conflictos y desafíos tienen un don. Toma esos dones, rodéalos con tus brazos, abrázalos y abrázate también a ti. Deja que el pasado se aleje y que las olas del océano den forma a tu nuevo guión. Entra en tu energía creativa. Hoy comienza un nuevo ciclo de energía, una nueva experiencia. Siente la gratitud. Hmmm.

(…) Tal vez te preguntes si hay algo más. Sí, con la abundancia siempre hay más.

“Quieran muchas bendiciones afortunadas fluir hacia ti mientras fijas tu mirada en el océano, viendo la creación de la armonía y el equilibrio desde la eterna danza del viento sobre las aguas. Fluye el sonido de la gratitud desde el corazón, y la riqueza y la abundancia en tu vida”.

Susan HIlton