Actualmente, vivimos en apartamentos y casas muy pequeñas, y en algunos casos debemos compartir los espacios con una familia "numerosa", así que estas camas resultan bastante prácticas.
Sin embargo, es casi seguro, que quienes duerman allí, tendrán problemas de inestabilidad emocional; en el caso de niños y adolescentes, afectará su rendimiento escolar y serán más propensos al mal carácter con relación a los padres y mayores, su comportamiento puede llegar a ser irreverente y autoritario; y en el caso de parejas, inestabilidad en su relación.
Al analizarla, notamos que la cama, visual y estructuralmente, no aporta ni seguridad, ni estabilidad, es casi como dormir "sobre agua", y al subirse a ella, se "tambalea".
Inconscientemente, no estaremos ni cómodos ni a gusto durmiendo allí. Otro aspecto que afecta, es la cercanía con el techo, que nos resta libertad al movernos o sentarnos que nos dá sensación de opresión,
Si no puedes prescindir de su uso, lo mejor será tomar algunas medidas. intenta fijarla a la pared, de la misma forma que se fijan las "librerías" o "bibliotecas" para disminuir el movimiento; para dar mejor soporte al colchón, puedes colocar debajo una madera fina en lugar de dejarlo directamente sobre la rejilla.
Evita colocar el escritorio o área de estudio debajo de la cama, y no sobrecargues el espacio con objetos que dificulten la limpieza.Si dejas que se acumule allí la suciedad y el polvo, aumentarás el mal Chí de la habitación.
En éste tipo de habitación, está aun más contraindicado el uso de espejos que reflejen la cama.